
La relacion de causa-efecto en el campo de los objetos y los fenomenos fisicos refleja una dinamica que no se encuentra limitada a la realidad fisica. Es la dinamica del Karma. Cualquier cosa del mundo fisico, incluyendo en el a cada uno de nosotros, forma una pequena parte de dinamicas mas amplias que son imperceptibles por el ser humano provisto de cinco sentidos. Por ejemplo, el amor, el miedo, la compasion y la colera que experimentamos son unicamente una pequena parte del amor, el miedo, la compasion y la colera de un sistema energetico mas amplio que esta vedado a nuestra vision. En el interior de la realidad fisica, la dinamica del karma queda reflejada en la tercera ley del movimiento: cada accion lleva aparejada una reaccion opuesta de igual magnitud. En otras palabras, la ley fundamental del karma que refleja el equilibrio de energias en nuestro sistema evolucionista queda reflejada en el ambito de los objetos y de los fenomenos fisicos por el principio que gobierna el equilibrio de energias en realidad fisica.
La ley del karma es una energia dinamica, impersonal. Cuando se han personalizado sus efectos, es decir, cuando se han experimentado desde el punto de vista de la personalidad, esa operacion se realiza en direccion invertida, como una vuelta atras de quien tiene la intencion, como una inversion en la direccion de la verdadera energia de su intencion. Esta en la experiencia personalizada de la dinamica impersonal que viene descrita por la ley fisica como "una reaccion opuesta de igual magnitud". La persona que trata de odiar a los demas experimenta la intencion de ser odiado por los otros. La persona que trata de amar a los demas experimenta la intencion de amor de los otros, y asi sucesivamente. La regla de Oro es una guia de conducta basica basada en la dinamica del Karma. Un resumen personalizado del karma podria ser este: "Recibes del mundo aquello que entregas al mundo".
El karma no es una dinamica moral. La moralidad es una creencia humana. El universo no juzga. La ley del karma gobierna el equilibrio de energia entre nuestro sistema de moralidad y el de nuestros vecinos. Sirve a la humanidad como un maestro impersonal y universal de la responsabilidad.
Cualquier causa que no haya producido todavia sus efectos es un acontecimiento que aun no ha alcanzado la perfeccion. Se trata de una energia desequilibrada que se encuentra en proceso de equilibrarse. Ese equilibrio de energia no siempre sucede en el periodo de una vida. El karma de tu alma se crea y se equilibra con las actividades de sus numerosas personalidades, incluyendo la tuya. A menudo, una personalidad experimenta efectos que fueron creados por otras personalidades de su alma y, a la inversa, crea desequilibrios de energia que no es capaz de ordenar en el periodo de su propia vida. Por tanto, sin el conocimiento de su alma, de su reencarnacion y de su karma, no siempre es posible que una personalidad comprenda el significado o el sentido de los acontecimientos de su vida, o el alcance para entender los efectos de ellos.
Por ejemplo, una personalidad que aventaja a otras crea un desequilibrio de energia que debe ser ordenado por la experiencia de verse aventajado por los demas. Si tal situacion no puede llegar a realizarse en el periodo de vida de esa personalidad, otra de las personalidades de esa alma vivira la experiencia de verse aventajada por otras gentes. Si esa personalidad no comprende que la experiencia de verse aventajada por los otros es el efecto de una causa previa, y que esta experiencia esta llevando a cabo un proceso impersonal, reaccionara a partir de un punto de vista personal mas bien que desde el punto de vista de su alma. Puede, por ejemplo, llegar a estar enfadado, ser vengativo o encontrarse deprimido; puede golpear enfurecido, o crecer lleno de cinismo o caer en la tristeza. Cada una de estas respuestas crea karma, otro desequilibrio de energia que, como contrapartida, debe ser equilibrado. Segun esto, y por asi decirlo, cualquier deuda del karma ha sido pagada, pero ha sido creada otra o mas de una.
Si un nino muere durante la primera etapa de su vida, no sabemos que acuerdo haya podido realizar el alma de ese nino y la de sus padres o que grado de purificacion haya podido alcanzar con esa experiencia. Y aunque nosotros sintamos una cierta compasion por el dolor de los padres, no podemos juzgar ese acontecimiento. Si nosotros, o lo padres del nino, no comprendemos la naturaleza impersonal de la dinamica que se halla en movimiento, podemos reaccionar con ira contra el Universo, o contra otra persona, o sentirnos culpables si pensamos que nuestras acciones han sido inadecuadas. Todas estas reacciones crean karma, y significan mas lecciones que el alma debe aprender, mas deudas de karma que el alma debe pagar. ...