martes, 3 de enero de 2012



Cuando una persona madura se vuelve un nino otra vez... Hay una diferencia entre los ninos comunes y los que renacen. El nino comun es inocente porque es ignorante, y la inocencia renacida es el mas grande valor de la vida, pues no es ignorancia, es inteligencia pura.

La inocencia sola se vuelve ignorancia.

La inteligencia sola se vuelve astucia.

Ambas reunidas no son ni ignorancia ni astucia, sino una simple receptividad, una apertura; un corazon que es capaz de maravillarse con la mas insignificante cosa de la vida. Y el hombre que sabe sentirse maravillado, para mi, es el unico hombre religioso. Es a traves de su sorpresa como llega a darse cuenta de que la existencia no es solo materia, no puede serlo. Esto no es una conclusion logica para el, ni una creencia, sino una experiencia real. Tan hermosa experiencia -tan misteriosa, tan impenetrable- indica que hay una portentosa inteligencia.


Sin embargo, la existencia no es astuta. Es muy sencilla, inocente. Asi es que si uno puede conservar estas dos cualidades -inocencia e inteligencia - juntas, uno no necesita nada mas. Estas dos conduciran a uno hacia la meta ultima de la autorrealizacion.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Seguidores