viernes, 18 de enero de 2013


En este mundo de Esencialidad
no  existe ni el yo ni nada que no sea yo.

Cuando aceptas la naturaleza y te disuelves en ella, vas con ella. No das ningún paso propio, no tienes ninguna danza propia, ni siquiera tienes una cancioncilla propia; la canción  de la totalidad es tu canción, la danza del todo es tu danza. Tu ya no estas aparte. No sientes: "yo soy"; simplemente sientes: "El todo es, Yo solo soy una ola, que viene y se va, que llega y se marcha, siendo y no-siendo. Yo voy y vengo, el todo permanece. Yo existo a través del todo, el todo existe a través de mi".

Algunas veces toma forma y otras no; en ambos casos es maravilloso. Algunas veces surge en el cuerpo y otras desaparece del cuerpo. Tiene que ser así, porque la vida tiene un ritmo. Algunas veces tienes que estar en la forma, luego tienes que descansar de la forma. Algunas veces tienes que estar activo y en movimiento, una ola, y otras te vas a las profundidades y descansas, inmóvil.  La vida tiene un ritmo. 

La muerte no es el enemigo. Es simplemente un cambio de ritmo, moviendose hacia lo otro. Pronto nacerás; mas vivo, mas, joven, mas fresco. La muerte es una necesidad. Tu no te estas muriendo en la muerte; es solo que todo el polvo que se ha acumulado a tu alrededor tiene que lavarse.  Esa es la única manera de rejuvenecer. No solo Jesus resucita, en la existencia todas las cosas resucitan.

Precisamente a ese almendro que esta ahí afuera se le han caído todas sus viejas hojas, ahora hojas nuevas las remplazaran. Esa es la manera! Si el árbol se apegara a las hojas viejas nunca tendría hojas nuevas y se marchitaría. Por que crear un conflicto?  las viejas desaparecen para que puedan aparecer las nuevas. Hacen sitio, hacen espacio, para que puedan llegar las nuevas. Y siempre estarán llegando nuevas, y siempre se estarán marchando las viejas.

Tu no mueres. Solo se caen las hojas viejas para hacer espacio a las nuevas. Mueres aquí, naces allí; desapareces aquí, apareces allí. De la forma a la sin-forma, de la sin-forma a la forma; del cuerpo al no-cuerpo, del no-cuerpo al cuerpo; movimiento, reposo; reposo, movimiento; este es el ritmo. Si te fijas en el ritmo no te preocupara nada: confía. 

Entonces tu no estas ahí, ni tampoco hay ningún otro. Ambos han desaparecido, ambos se han convertido en el ritmo del uno. Ese uno existe, ese uno es la realidad, la verdad. 
                                                                          
                                                                           Osho



Gracias hermoso Osho 






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